El aplauso.
Si bien en diferentes artículos ya cité los aplausos de los políticos, acólitos y seguidores varios, en sus actos públicos ante lo vacuo de sus manifestaciones, quiero escribir unas líneas exclusivamente dedicadas al aplauso, más que nada a modo de catarsis p ara no ponerme de mala leche a cada momento ante el televisor. Como no soy historiador, desconozco cuál pudo haber sido el primer aplauso de la historia de la Humanidad . Tal vez un cavernícola intentando cazar un mosquito al vuelo que le impedía dormir. Al fallar a la primera, como viene siendo habitual cientos de miles de años después, el palmotazo se habría repetido varias veces hasta que su señora le apremiara para que parase de aplaudir y la dejase dormir, y ahí se inventó la palabra sin etimología previa. No sé si a lo largo de la historia moderna , llamándole principio de la historia moderna al momento en que comenzamos a vestirnos y lavarnos -aunque algunos hay que todavía no se lavan mucho hoy en día- el apl...