Las bolitas de plástico
No me cabe la menor duda de que estamos destinados a la extinción como especie; no tanto por fenómenos naturales incontrolables, como el temido meteorito, sino por nuestra propia imbecilidad e idiocia. Para muestra, el tratamiento que se le está dando al vertido de "bolitas de plástico" que está inundando las costas gallegas desde hace varias semanas. Ojalá me equivoque, pero en cuanto a la nefasta actuación por parte de los responsables del asunto, podríamos llegar a enmarcarlo en la "crónica negra" de desastres de gestión de comunicación y actuación por parte de los mismos. Me remito, como casi siempre hablando de lo que he conocido, a los años ochenta en los que el entonces ministro de Sanidad, Sancho Rof, hacía un desenfadado comentario sobre el escándalo del aceite de colza para minimizarlo, afirmando, más o menos: "es un bichito que si se cae de la mesa al suelo se muere". Los que se murieron o quedaron lisiados de por vida fueron los miles de e...