Elecciones Parlamento Europeo. Todos ganan.
Esta mañana he madrugado más de lo habitual para comprobar en la prensa los datos de las elecciones europeas. Anoche, viendo en la televisión la comparecencia de la candidata del PSOE, me acosté con la sensación de que había ganado su partido o al menos, empatado. Uno de los mensajes lanzados era tildando de perdedor al PP, argumentando que "solamente" ganó por una diferencia de 10 sobre las anteriores, cuando contaban con arrasar.
Este insulto a la inteligencia es comparable con el fútbol. El Real Madrid ganó la Liga por 10 puntos de diferencia con el Barsa. Ahora, imagínense a Xavi -que no es difícil imaginárselo- argumentando que no han perdido la Liga porque contaban con que el Madrid les sacase 20 puntos de diferencia y solamente les ha sacado 10. Pues eso, y hasta las cifras coinciden.
He de confesar que en las elecciones espero ansioso las comparecencias de los protagonistas al conocerse los resultados. En principio, siempre han ganado todos, lo cual es metafísicamente imposible, salvo para los portavoces de los cuarteles generales y periodistas alineados con la causa que pretenden hacer de lo negro blanco.
De este modo, con los resultados numéricos sobre la mesa, ya puedo hacer una valoración personal de los mismos.
En primer lugar, debo citar al CIS y su sumo sacerdote, quienes -no quiero pensar que intencionadamente- se han vuelto a equivocar. Fallan más que una escopeta de feria. Yo sugeriría sustituir al individuo este y sus secuaces por la Bruja Lola; entre otras cosas porque nos iba a salir mucho más barata y sus pronósticos, tal vez, serían más aproximados a la realidad.
El todo caso, permítaseme tomarme a cachondeo este país que nos ofrece continuamente circo y toros, ambos, literalmente, en peligro de extinción, pero, metafóricamente, sustituibles por la maraña política en la que estamos inmersos la mayoría como sujetos pasivos.
Por justificar el concepto de "circo", que a alguien le podrá parecer insultante, no se me puede negar que un partido denominado "Se acabó la fiesta", creado ayer, obtenga los mismos votos que Sumar, quienes no han podido elegir otro nombre peor para su partido, ya que, en vez de sumar, restan. Eso sí, se erigen en barrera ante el avance de la "ultra derecha". Aviados estamos si confiamos en el predicamento de estos progresistas de salón y etiqueta para detener al neofascismo. ¿No será que sus actuaciones y manifestaciones lo alimentan continuamente? . Ahí lo dejo.
Otros grandes vencedores de ayer han sido los "hermanos" díscolos de Sumar, o sea, sus papás. Las moradas de Podemos y algún morado que estaba por allí en segundo plano, para que se vea que esto es cosa de mujeres, se esforzaban en dar un pequeño mitin sobre lo malotes que son los del Gobierno y los de la oposición. Bueno, para justificar que de dos millones y pico de votos en las anteriores han pasado a medio millón, no está nada mal. Si les sirve de consuelo a sus votantes y de argumento para captar otros nuevos, allá elles.
Otra comparecencia espectacular ha sido la de Junts: han pasado de tres representantes a uno, perdiendo más de medio millón de fieles, o sea, la mitad de los que tenían. Cierto es que, aunque intentaron sacar algo de pechito, la cara de Fofito y sus acompañantes era más propia de un velatorio que la de celebración de algo.
Y siguiendo con la veta nacional-independentista, el de ERC parecía que lo no veía claro al igual que su colega vasco, que no tiene un pelo de tonto y sigue a su bola viendo como crece Bildu.
Sin pretenderlo me ha quedado para el final el repaso al partido del Gobierno, que muy bien no lo debe de estar haciendo para no haber ganado por goleada, como presumían, estas elecciones. Creo haber visto que han perdido dos millones de electores sobre las anteriores elecciones europeas; poca cosa, aunque ese dato lo evitan obviamente. Probablemente el día que empiecen a hablar de ellos en vez de citar, nada más comenzar cualquier comparecencia, a la oposición, se harán con una mayoría absoluta.
Entre los maquillajes pretendidos ayer por la compareciente, me ha llamado la atención -y cito textualmente- que "...esa máquina del fango permanente nos ha llevado al mismo resultado electoral". Vamos a ver señora candidata, lo de "mismo resultado electoral" se puede interpretar como que, al igual que en las pasadas elecciones nacionales, las ha ganado el PP. Entiendo que eso no tiene mucho mérito para quienes pierden. Y sobre las frasecitas acuñadas con palabras que repiten hasta la saciedad, "fango", por ejemplo, a ojos de observadores imparciales no se sabe muy bien quienes andan más enfangados, si los unos o los otros.
Hecha esta personal interpretación del postureo de nuestros políticos, me queda para mi gozo la segunda parte que consiste en ver como los periodistas y tertulianos afines a formaciones políticas, retuercen e imaginan relatos para disfrazar las cifras lapidarias e incontestables que les condenan con su sola contemplación.
Y a modo de postdata, en escribiendo estas líneas me llega la información de que la lideresa, creadora y artífice de Sumar, abandona el barco cual rata ante naufragio. No tengo grandes -ni pequeños- conocimientos del comportamiento de estos roedores a bordo de un barco, pero supongo que la "rata madre" debería de ser la última en abandonar el buque, máxime siendo su animosa capitana.
También habrá que reflexionar -como dijeron ayer sus adláteres- sobre su continuidad en el Gobierno. Si ha llegado hasta allí habrá sido por ser la representante de Sumar y la urgente necesidad de pactos del inquilino de La Moncloa. Entiendo que, en ningún caso, la habrán nombrado por ser una abogada de Ferrol (a un lado). Entonces, lo único que cabe es que dimita de sus cargos públicos -cuestión casi imposible- o que sea cesada por el prócer, cuestión bastante improbable.
Pues bien, que siga el circo, que payasos ya tenemos.

Para muestra del éxito de la izquierda y sus extremos es que la Yoli ha dimitido de su cargo en Sumar, pero se mantiene en su puesto de vicepresidenta, como consecuencia de que fuera de ese chollo ministerial hace mucho frío.
ResponderEliminarEs que los gallegos somos sabios, a este ejemplar, que es como la nada con gaseosa, ya conocemos sus capacidades por estas laltitudes y su magnífico proceder como termita.
Esta mujer es la nada con gaseosa, dimitir de vicepresidenta nada de nada, ese chollo se le va a acabar porque Pedro I el mentiroso ya la usó el tiempo necesario y ya no la necesita
ResponderEliminarGenial como siempre José María. Y aunque todos ganan, parece que el que pierde es Se Acabó La Fiesta o será que se Acabó de Empezar. Bueno, me da la sensación que el cachondeito españó es similar a si se presentara El Chiquilicuatre, tipo Eurovisión.
ResponderEliminarEl problema es que hay gente que les compra el relato: "ganaron por poquito pero por mucho menos de lo que pensaban". De acuerdo contigo Jose: un insulto a la inteligencia.
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